La Conaie anuncia protesta contra el gobierno de Noboa
- notisuruio
- 14 nov 2024
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La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) ha confirmado el inicio de un proceso de movilizaciones en todo el país a partir del 15 de noviembre. Este anuncio, realizado en una rueda de prensa en Quito, marca el inicio de una serie de protestas regionales en contra del gobierno de Daniel Noboa, con miras a un levantamiento popular más amplio en el futuro.
El presidente de la Conaie, Leonidas Iza, explicó que la movilización inicial comenzará en las provincias, especialmente en las regiones indígenas, y no a nivel nacional como muchos esperaban. "No puede ser que, ante los ojos de las Fuerzas Armadas y las instituciones del Estado, se esté permitiendo que avancen hacia la dictadura en este país", declaró Iza.
La intervención de Iza coincidió con un corte programado de electricidad que dejó a oscuras la sala donde se desarrollaba la conferencia, un hecho que, paradójicamente, reflejó parte de la crisis energética que afecta al país y que forma parte de las demandas del movimiento indígena.
Proceso de construcción hacia un levantamiento popular
A pesar de la tensión que genera el anuncio de movilizaciones, la Conaie dejó claro que se está trabajando en un proceso de organización para lo que consideran será un levantamiento popular en contra del gobierno. Los dirigentes no especificaron la fecha exacta del gran levantamiento para mantener el "factor sorpresa", pero aseguraron que este sería una respuesta a varios factores de descontento que atraviesan amplios sectores de la población, incluida la crisis eléctrica y la creciente preocupación por la minería ilegal y la protección del medio ambiente.
Demandas clave del movimiento indígena
Durante la rueda de prensa, la Conaie presentó una serie de demandas que serán entregadas al gobierno de Noboa, las cuales incluyen:
Anulación del contrato de publicidad estatal por USD 5 millones, para redirigir esos fondos hacia el pago de deudas con clínicas de diálisis.
Acciones inmediatas contra los principales deudores del Estado con el Servicio de Rentas Internas (SRI), que adeudan más de USD 264 millones.
Transparencia en las contrataciones eléctricas y un enfoque más serio para resolver la crisis energética.
Erradicación de la minería ilegal, una demanda crucial para proteger los recursos naturales y fuentes hídricas del país.
Garantizar la estabilidad laboral, especialmente en el sector agropecuario y rural.
Respeto al precio de la leche en todo el territorio nacional.
Archivo del Código Integral Agrario, que ha sido ampliamente criticado por las organizaciones indígenas.
La Conaie también pidió a las Fuerzas Armadas que respeten de manera irrestricta la Constitución del Ecuador, y que se mantengan firmes en su papel de garantizar el orden democrático en el país.
División con el Frente Unitario de Trabajadores (FUT)
A pesar de las diferencias históricas con el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), Iza subrayó que existe un “terreno común” en la lucha por los derechos populares, lo que facilita la unidad en torno a ciertas demandas. En ese sentido, Iza se mostró abierto a que las bases provinciales de la Conaie se sumen a las movilizaciones convocadas por el FUT para el 21 de noviembre. Sin embargo, aclaró que aún no había una decisión oficial respecto a la participación en la marcha nacional convocada por los sindicatos.
Ambiente tenso durante la rueda de prensa
La conferencia de prensa de la Conaie también estuvo marcada por momentos de tensión. En el transcurso de la reunión, algunos asistentes comenzaron a lanzar gritos e insultos a los medios de comunicación presentes, acusándolos de "corruptos" y "mentirosos". Iza tuvo que intervenir para calmar los ánimos, pidiendo respeto hacia la prensa y abogando por un ambiente de tranquilidad para continuar con la discusión.
El anuncio de las movilizaciones y las demandas planteadas evidencian el creciente malestar social en Ecuador, en medio de un panorama económico y político complicado. La situación parece estar en punto de ebullición, con un gobierno que enfrentará una serie de protestas sociales que podrían poner a prueba su capacidad para mantener el orden y la estabilidad.




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